El proceso
De papel a imposible
Papel, engrudo, volumen y pintura.
La cartonería es un oficio de capas y de paciencia; cada criatura se construye de adentro hacia afuera, sin molde, con puro papel.

Del papel a la criatura
Así se construye una pieza
La familia Linares trabaja en la zona de Merced Balbuena, al oriente del centro de la Ciudad de México, cerca del Mercado de Sonora, donde las casas son al mismo tiempo talleres. Cada integrante tiene el suyo. En estas mesas conviven frascos de pintura, pinceles, piezas a medio secar y figuras terminadas que esperan a sus destinatarios.
Las seis estaciones que siguen describen el proceso de la cartonería tal como lo cuentan Felipe Linares Mendoza y sus hijos y como lo muestran los fotogramas de los programas que han visitado el taller, desde el documental de 1975 hasta los reportajes recientes. Las imágenes documentan el oficio en general: no muestran la fabricación continua de una sola pieza. Cada fotograma se acredita con su programa, productor, año y minuto.
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Materiales
Papel periódico, papel manila, papel de China, papel craft, engrudo de harina y agua, alambre o carrizo para la armadura, pinceles y pinturas acrílicas. Todo cabe en una mesa de trabajo. La regla del taller, como la explica Leonardo Linares Vargas, es que todo lo que sea papel está permitido y lo que no es papel, no: ni unicel, ni plásticos, ni telas, ni ojos de vidrio. El material es humilde a propósito; lo extraordinario lo ponen las manos.

Fotograma de «Leonardo Linares, el heredero de los alebrijes», Distrito Arte, 00:42 -
Estructura
Cada criatura empieza como una armadura ligera de carrizo o alambre que fija la postura y sostiene lo que sobresale: alas, astas, garras, colas. Es la decisión más importante de la pieza, aunque después nadie la vea. Las piezas monumentales llevan un armazón de carrizo amarrado, como los judas de la Semana Santa.

Fotograma de «Pedro Linares: Artesano Cartonero», Judith Bronowski, 1975, 15:50 -
Volumen
Sobre la estructura se aplican capas de papel adheridas con engrudo. No hay molde: «eso se va criando con papel, puro papel», dice Felipe Linares Mendoza. Cada capa se seca antes de la siguiente, a veces durante días. Con las manos y herramientas sencillas se afinan el hocico, los ojos y las garras hasta obtener una superficie continua y, en las piezas de Felipe, pulida como una escultura.

Fotograma de «#CreadoresMexicanos: Familia Linares», El Tizoncito, 05:05 -
Blanqueado
Antes de pintar, la pieza seca se cubre con una capa de blanco que unifica el papel y deja un fondo limpio para el color. Es la tarea con que los hijos empezaron a ayudar: Felipe Linares Vargas recuerda que su padre le pedía exactamente eso: «ayúdame a blanquear, ayúdame a decorar».

Fotograma de «Los originales Alebrijes, familia Linares», Plus Ultra MX, 03:15 -
Pintura
Sobre el fondo blanco, primero una base de color; después los grandes campos que distinguen cada parte del cuerpo; al final, plumas, escamas, grecas, crestas y ojos pintados uno por uno. Es la etapa más larga y la que da a cada pieza su carácter. Es también donde la familia reconoce la mano de Felipe Linares Mendoza: meticuloso en el detalle, con una destreza en el muñequeo que su hijo Leonardo dice no haber superado todavía.

Fotograma de «Pedro Linares: Artesano Cartonero», Judith Bronowski, 1975, 11:30 -
Obra terminada
Un último barniz fija el color y da brillo a la superficie; según Leonardo, el taller prepara el suyo con una fórmula propia. La criatura, completa, sale del taller con todas sus extensiones intactas: nada se recorta para que quepa en una caja. Un alebrije chico lleva de quince a veinte días; uno grande, un mes o más.

Fotografía proporcionada por la familia Linares; autoría por confirmar
¿Cuánto tarda una pieza? Cada capa de papel se seca antes de la siguiente, a veces durante días. Un alebrije chico lleva de quince a veinte días; las piezas grandes requieren semanas de secado y pintura.
En detalle
Acercamientos a la pintura
Recortes de las fotografías de obras del taller familiar, sin ampliación artificial.

Escamas y uñasGarras verdes cubiertas de escamas pintadas una por una; las uñas, de marfil. 
NervadurasAlas de murciélago en rojo con las nervaduras trazadas en blanco sobre la pintura seca. 
Colmillos y lenguaColmillos curvos modelados en papel y una lengua larga en bermellón. 
Puntos sobre verdePuntos de dos tamaños que dan textura a un volumen liso. 
Ojo y picoCabeza de ave sobre cuerpo de rana; el cuello escamado en azul y oro. 
Manchas de jaguarRosetas negras sobre naranja a lo largo de todo el cuerpo. 
Cola de serpienteLa cola del tigre termina en una cabeza de serpiente de ojos amarillos. 
Alas de monarcaUna calavera con alas de mariposa monarca en naranja, negro y violeta.
Fotografías de taller
Entre frascos, pinceles y piezas a medio secar
Las fotografías documentan el oficio en general; no muestran la fabricación continua de una sola pieza.

Fotograma de «Alebrijes: A Linares Family Tradition», Museum of International Folk Art, 05:55

Fotograma de «Pedro Linares: Artesano Cartonero», Judith Bronowski, 1975, 12:10

Un hijo de Pedro Linares en el taller; el documental no lo nombra y la familia no ha confirmado su identidad · Fotograma de «Pedro Linares: Artesano Cartonero», Judith Bronowski, 1975, 09:00

Fotograma de «Pedro Linares: Artesano Cartonero», Judith Bronowski, 1975, 19:00

Taller de Felipe Linares Vargas · fotografía proporcionada por la familia

Taller de Felipe Linares Vargas · fotografía proporcionada por la familia

Taller de Felipe Linares Vargas · fotografía proporcionada por la familia

Taller de Felipe Linares Vargas · fotografía proporcionada por la familia

Taller de Felipe Linares Vargas · fotografía proporcionada por la familia

Felipe Linares Vargas con una cabeza en proceso · fotograma proporcionado por la familia

Alebrije astado a contraluz · fotograma proporcionado por la familia